Aprovechando la temporada del relax, me tomo un momento para poder reflexionar a medio año sobre mis aciertos y mis desaciertos.
Por ende, creo que una ola de sentimientos encontrados revolotean últimamente en mi mente y atormentan mi alma impávida.
Sólo dejaré pasar el rato para poder respirar nuevamente y concentrarme en mis ideas y lo que creo que me depara mi futuro o aquello que yo decreto para que se formule mi propio destino.